LA PERSECUCIÓN DE LA MATERNIDAD.

Se está realizando de mil maneras diferentes, las principales:

1. Por los programas de “contracepción” de los organismos de la biopolítica mundial que incluyen las esterilizaciones masivas de poblaciones, el uso de anticonceptivos brutales como el Depoprovera y otros y el aborto forzoso. Esto ha hecho caer el número de hijos por mujer en picada desde los años 80 del siglo XX y ha reducido la natalidad mundial a cifras prácticamente por debajo del índice de reposición.

2. Por la destrucción de las comunidades primarias que supone a las mujeres madres quedar en situaciones de enorme precariedad sin redes de apoyo horizontales.

3. Por la guerra de los sexos fomentada desde el poder que reduce de forma “natural” la natalidad por falta de relaciones con el otro sexo, destruye el núcleo básico familiar para compartir las tareas y deja a las mujeres en completa soledad.

4. Por el ascenso de la influencia que las empresas y el trabajo a salario tiene en la vida privada de las personas y las decisiones vitales.

5. Por la creación de un Estado del bienestar que regula, dirige y manipula al pueblo con el argumento de proteger y dispensar cuidados y satisfacción de lo necesario para la vida.

6. Por el bombardeo mediático e institucional, en las sociedades occidentales sobre todo, que ha generado una cultura de acoso a la maternidad, que desgrana una insultante letanía de epítetos hacia el impulso maternal.

7. Por estímulo de numerosas formas de maternidad patológicas devenidas del brutal ataque a la feminidad que se está produciendo hoy y sus consecuencias en las mujeres y de la promoción de modas maternales insensatas y nocivas para las madres, los padres y las criaturas.

No deberían estas operaciones quedar sin respuesta. Pero, mientras el anti-natalismo está organizado institucionalmente, subvencionado y difundido por todos los canales de creación de opinión que son innumerables, quienes creemos que debe defenderse la natalidad como un impulso revolucionario no estamos organizados y, por lo tanto, no somos capaces de hacer frente a estas espurias operaciones.

Sería una necesidad imperiosa que las madres y padres conscientes nos unamos para denunciar todos los acosos que sufrimos, todas las limitaciones que el sistema pone a la libertad reproductiva.

Necesitamos un movimiento reivindicativo a favor de la justicia, del cese del expolio de personas por los centros económicos mundiales, por el derecho de nuestros hijos a quedarse en su lugar de origen, y el derecho de los hijos de las otras madres del mundo a hacer lo propio, sin ser llevados como ganado allí donde el capitalismo mundial los requiera.

Hay que denunciar toda forma de biopolítica como liberticidio y crimen contra la humanidad.

María del Prado Esteban

depopulation

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Madre, Política

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s