Archivo de la categoría: Arte

“Arte” Feminista.

¿Dónde habrán quedado Mary Casatt, Frida Kahlo o Lola Mora, nos preguntamos? Porque ahora se le llama “arte” a cualquier cosa…

“Casey Jenkins, miembro de la agrupación “Craft Cartel” de Australia, se considera a sí misma una “craftivista” o activista artesana y utiliza sus destrezas manuales para crear piezas de arte folclórico con los que busca denunciar el abuso hacia la mujer, además de promover una imagen favorable de la feminidad en todas sus facetas.

Su última exhibición/performance es conocida como “Casting Off My Womb” (Rematando el tejido de mi vientre) y fue realizada en una galería de arte frente a la mirada de curiosos por 28 días, durante los cuales Casey mantuvo una madeja de lana natural en el interior de su vagina, con la que iba tejiendo una larga bufanda. 

El nivel de compromiso de Jenkins fue tal que nunca interrumpió sus sesiones de tejido diarias, a pesar de que atravesara por su ciclo menstrual mientras lo hacía, el proyecto buscaba dejar un registro de un mes en la vida al interior de su vagina, una impronta de su feminidad y por ello su menstruación formaba parte fundamental de la misma; sin embargo esto creó un poco de dificultad al momento de tejer ya que la lana se humedecía, haciéndola más pesada y difícil de trabajar”.

http://oraleandreu.blogspot.com.ar/2013/11/tejido-de-punto-vaginal.html

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Feminismo

Si yo fuera como ellas.

Me dijeron tantas cosas.
Tantas cosas me creí.
Que la vida era otra cosa.
Que no era una infeliz.
Sólo soy una mujer.
Si supiera…
Si pudiera…

Si yo fuera una doncella,
la Princesa de Tudor,
pasearía mis amantes
por los prados de Watteau.
Y si yo fuera una reina,
la mujer de Napoleón,
junto a él haría la guerra,
pero sólo por amor.
Si yo fuera Ana Bolena,
si tuviera su valor,
no tendría esta tristeza
de ser nadie bajo el sol.

Si yo fuera como ellas
me vería tal cual soy.
Ni más triste ni más bella
que la dicha o el adiós.
Sin vergüenza del pasado,
porque ayer también es hoy.
Si yo fuera como ellas
sería otra mi canción.

Si pudiera ser yo misma
y mirarme tal cual soy.
Y encontrarme con mi vida.
Y saber adónde voy.
Que el ayer no me detenga.
Ni la falsa compasión.
Ni consejos, ni prudencia,
ni la envidia, ni el dolor.
Y que sea lo que sea.
La mejor o la peor.
Que no pida, que no pueda
ya ser otra, sólo yo.

Si yo fuera como ellas
me vería tal cual soy.
Ni más triste, ni más bella
que la dicha o el adiós.
Si vivir fuera más fácil.
Si alcanzara mi ilusión.
Si yo fuera como ellas
sería otra mi canción.

Si yo pudiera entregarme
sin medida a una pasión
como quien quema las naves,
como quien habla con Dios.
Si mi vida fuera otra.
Sólo entonces sería yo.
Aquí dentro hay otra Eva
y es mejor de lo que soy.

Si pudiera, si me atrevo
a ser lo que sueño yo.
No tendré más esta pena
de ser sólo lo que soy.
Brillaré como una estrella.
Seré alguien bajo el sol.
Algún día seré Eva
y ese día seré yo.

Deja un comentario

noviembre 4, 2013 · 1:47 am

Greensleeves

Cuenta la leyenda, que el rey inglés Enrique VIII compuso esta canción inspirándose en su amor prohibido, Ana Bolena. En su momento, Ana no quiso ser una amante más del rey, por eso le aclaró a Enrique que sólo correspondería su amor si él se divorciaba de su esposa, Catalina de Aragón, y la convertía a ella en reina de Inglaterra. El resto es historia… Pero rescatamos esta hermosa melodía y su letra, alabando a la dama de mangas verdes…

 

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Feminidad, Música

La dama inglesa y el caballero.

“La dama inglesa y el caballero” es una canción de Loreena McKennit basada en un poema de Sir Walter Scott llamado “It was an English Ladye Bright” (habia una radiante dama inglesa) que data del año 1805.
“La historia es sencilla y trágica, uniendo en un solo texto la simplicidad de las antiguas leyendas, la cadencia musical de la balada escocesa, con el lirismo propio de la literatura inglesa moderna, cuyo máximo exponente es William Shakespeare: a mediados del siglo XVI, un caballero escocés y una dama inglesa (a la manera de Romeo y Julieta, pero con escenario nórdico), enemigos por nacimiento, se enamoran en las tierras fronterizas del Castillo de Carlisle. La dama era propietaria de ciertas tierras, que tras el casamiento pasarían a formar parte también de la hacienda del caballero, un hecho absolutamente intolerable y deshonroso para hermano de la dama. Para evitar que un escocés se convierta en dueño de tierras inglesas, mata a su propia hermana con un vino envenenado, cayendo ésta muerta en brazos de su amante. El escocés la venga matando a su hermano, después toma los hábitos templarios, y parte hacia Palestina, Tierra Santa, para honrar su memoria, morir en gracia de Dios, y poder reunirse con ella cuanto antes”.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Cultura, Música

La mujer en el Romance Caballeresco.

“La gloria más alta de cualquier caballero era ser merecedor del amor de la mujer que deseaba. Con este fin, se realizaban los actos de valor más impresionantes y se emprendían las más románticas aventuras, en ficción al menos, y en cierto punto también en la realidad. Semejante desarrollo en las actitudes hacia las mujeres fue muy marcado, en comparación con el previo período feudal, en el cual las mujeres eran consideradas casi una carga, cuando el matrimonio existía con el propósito de ganancias financieras y ellas eran simplemente entregadas al mejor postor. Ahora las mujeres eran las luces que guiaban la caballerosidad y el hogar evolucionó como un centro de intercambio social, promoviendo la civilización de las artes de la música, la poesía, la pintura y la escultura”. 

“Ahora que su armadura estaba limpia, su casco hecho en una pieza completa para su cabeza, un nombre encontrado para su caballo, y confirmado su nuevo título, le impactó que había una cosa más que hacer: encontrar una dama de la cual estar enamorado. Porque un caballero errante sin una dama es como un árbol sin hojas o frutas y un cuerpo sin alma”. (Cervantes, “Don Quijote”)

couple-horse-kiss-knight-lady-Favim.com-148567_original

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Cultura, Literatura

Las Fortalezas de una Mujer.

Las Fortalezas de una Mujer. (Anónimo)

Las mujeres tienen fortalezas que asombran a los hombres.
Ellas cargan niños,
conllevan dificultades,
y llevan cargas;
pero sostienen felicidad, amor y alegría.

Sonríen cuando quieren gritar.
Cantan cuando quieren llorar.
Lloran cuando están contentas,

y ríen cuando están nerviosas.

Aman incondicionalmente.
Son leales, honestas y compasivas.
Son inteligentes,
saben que el conocimiento ES poder.
Pero también saben cómo usar
su lado suave para indicar algo.

Su mundo consiste en 
bondad, amor y cuidado.
Guardan su enojo 
para los injustos y los insinceros.
Le dicen a la gente que lo necesita
que deben enmendar sus actos.
Prestan un hombro para llorar sobre él,
un oído para escuchar
y una voz para hacer sugerencias.

Son fuertes cuando piensan
que ya no quedan fuerzas.
Pueden controlar situaciones
que parecen incontrolabes.
Pueden juntar energías
cuando están cansadas.

La caricia de una mujer puede curar cualquier dolencia.
Un abrazo y un beso pueden sanar un corazón roto. 

Puede hacer inolvidable una noche romántica.
Puede sacar lo mejor 
de su marido, sus hijos y sus amigos.

No les importa estar en las sombras.
No están ahí para presionar,
sino para alentar con suavidad.
Son animadoras, maestras, amantes,
e imporantes en la vida diaria.

Pueden susurrar una palabra amable,
gritar en alto una alegría,
y reír para enviar lejos los miedos.

Las mujeres pueden coser en tu corazón
amor que ayuda.
Pueden arreglar tu espíritu roto
y devolverte la estima.

Pueden tejer una famila junta de nuevo

después de una ruptura o pérdida.

Tienen corazones que 
perdonan y olvidan una injusticia.
Tienen corazones 
que recuerdan una gentileza.
Tienen corazones 
que laten con lealtad y amor.
Trepan en la vida de una persona 
y hacen que todo sea mejor de nuevo.
El corazón de una mujer 
es el corazón de la vida.

woman

Deja un comentario

octubre 20, 2013 · 10:32 pm